Archivos Mensuales: junio 2018

 Estamos hechos de polvo de estrellas

En “De Profundis” el dramaturgo británico Oscar Wilde nos enfrentó a uno de los tormentos más angustiosos para el ser humano: la traición del ser amado. La extensa carta escrita por Wilde para Lord Alfred Douglas desde prisión nos narra el gran desasosiego que vivió el esteta escritor al ser condenado por sodomita en la Inglaterra del siglo XIX, por su parte el escritor mexicano Luis Zapata en el clásico de la literatura homo erótica mexicana “El Vampiro de la colonia Roma” publicado en 1979 narra la vida del “chichifo” Adonis García y nombra el capitulo 3 bajo el titulo “ Cinta tercera: y que te den de repente la cogida de tu vida”, mostrándonos que en cuestión literaria la vida gay tiene dos matices: el sufrimiento o el goce desenfrenado.

 

Marlon Brando en “Un tranvía llamado deseo”

Zapata nos narra un matiz divertido, mundano y coloquial de la comunidad gay en la capital mexicana a finales de los setenta y cimienta el argot y la terminología populachera, que será reivindicada y convertida en cool por la joven generación gay mexicana contemporánea. La literatura y el cine han creado iconos indestructibles y fundamentales para entender las obsesiones estéticas del colectivo LGBTTTIQ. Al principio desde trincheras oscuras y veladas, el esposo suicida de Blanche DuBois en la obra de Tennessee Williams “Un Tranvía llamado Deseo” fue descrito como un hombre “débil” para evitar la censura de describirlo como homosexual en la película de 1951 protagonizada por un joven Marlon Brando – su personaje de Stanley Kowalski se convertiría en el referente perfecto del “chacal” moderno: iletrado, salvajemente sexual, extremadamente viril y con una psiquis de dios griego – y la fabulosa Vivien Leigh. Sigue leyendo

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